Orígenes del castellano: el Becerro Gótico de Cardeña

Para un mayor conocimiento de los orígenes del castellano, es fundamental  el estudio del “Becerro Gótico de Cardeña“. Su nombre hace referencia al monasterio de Cardeña donde se encontraba, que todavía hoy en día es visitable, se localiza en un pueblo de la provincia de Burgos llamado Castrillo del Val, muy cerca de la capital burgalesa, a 11 km.

monasterio de Cardeña

Como fruto de en un nuevo análisis de este documento, la Dra. Sonia Serna Serna, profesora del  área de ciencias y técnicas historiográficas de la Universidad de Burgos, ha elaborado una serie de conclusiones al respecto. Recientemente, el 14 de junio de 2017, impartió la Conferencia  titulada “El primer gran cartulario hispánico: el Becerro Gótico de Cardeña”  y, tras mi solicitud,  con el objetivo de difundir la noticia, ha redactado ella misma para la escuela Origin un resumen de su contenido.

Al final del mismo he añadido un breve glosario de algunas de las palabras que aparecen en el texto, facilitando así su comprensión y animando a su lectura detallada.

 EL PRIMER GRAN CARTULARIO HISPÁNICO: EL BECERRO GÓTICO DE CARDEÑA

     “Fundado alrededor del 899, el monasterio de San Pedro de Cardeña se convirtió muy pronto en uno de los más tempranos e importantes de todo el Occidente peninsular, de una manera especial en el ámbito de la cultura escrita. De su scriptorium emanaron códices visigóticos magníficos; uno de ellos, el Becerro Gótico de Cardeña, constituye un relevante testimonio de patrimonio escrito, cultural y filológico que debemos reseñar y poner en valor.

   El Becerro Gótico (este término debe entenderse con valor equivalente a “visigótico” por las grafías en él empleadas) es un códice de pergamino de gran formato, confeccionado en una elegante y fina letra visigótica redonda en el año 1086 y que actualmente se encuentra en la Biblioteca Francisco de Zabálburu (Madrid). Este tipo de manuscrito, también conocido como cartulario o códice diplomático, pues contiene las copias de los documentos del cenobio cardeniense hasta el momento de su ejecución, fue muy habitual y frecuente a partir del siglo XII en todo centro monástico o eclesiástico que se preciara. La importancia del Becerro de Cardeña es, no obstante, muy grande, pues son diversos y variados los hechos que en él concurren.

BGC.01v

      En primer lugar, por su antigüedad, ya que, aunque no se encuentre datado de manera precisa, muy posiblemente fue elaborado en el año 1086, convirtiéndose así en el primer gran cartulario hispánico conservado.

    En segundo lugar, por el importante número de textos que en él se encuentran transcritos: atesora 373 documentos, fechables entre los años 899 y 1085, que además constituyen una fuente riquísima de información para el conocimiento de la historia de la Castilla condal, fundamentalmente. Así, encontramos 232 documentos comprendidos en ese periodo del inicio del condado de Castilla y el año 1037, final de la época condal, al convertirse Fernando Sánchez, el conde castellano, en Fernando I, rey de León. Este destacado número de textos permite una buena aproximación a la historia del centro monástico burgalés, así como a la de otras personas e instituciones relacionadas con el mismo durante los siglos X y XI.

     Además, a todo ello, y en tercer lugar, se debe sumar la importancia como fuente filológica, pues la lengua latina de sus documentos está fuertemente impregnada por el castellano naciente, que en ellos aflora a cada paso. Y, por último, también se debe tener en cuenta que los textos que atesora son el único testimonio documental del cenobio, pues si bien en el siglo XVIII, su archivo acopiaba más de mil pergaminos, tal y como relató el P. Berganza, en la actualidad ni un solo original se nos ha conservado.

     En palabras del director del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, Gonzalo Santonja, el cartulario corrobora y afianza lo ya evidenciado por los Becerro Gótico y Galicano de Valpuesta, delimitando el territorio de los orígenes del castellano a las áreas de influencia de estos importantes monasterios o colegiatas, tal y como demuestran sus documentos conservados. Efectivamente, a través de la rica y variada información que ofrecen todos los documentos del cartulario cardeniense, se permite vislumbrar espontáneos brotes de la lengua común que hablaban aquellos burgaleses de los siglos IX al XI. Así, encontramos textos en un latín muy peculiar y escasamente pulido, con reflejos de palabras y expresiones de la lengua oral ya plenamente romances.

    Por último, hay que tener en cuenta que no se han conservado pergaminos originales de la que en su día fue importante colección diplomática del monasterio de San Pedro de Cardeña. Por ello, los textos del cartulario se convierten, prácticamente, en la única fuente manuscrita para conocer muchos datos sobre la vida y la historia de tan destacado cenobio burgalés.”

Becerro de Cardeña 2

 * Las fotos de las hojas del Becerro de Cardeña son una copia escaneada de los originales, cedidas por la doctora Sonia Serna Serna.

GLOSARIO

Scriptorium:  del latín «un lugar para escribir», se refiere a la habitación de los monasterios de la Europa medieval dedicada a la copia de manuscritos. Era normalmente una zona cercana o adjunta a una biblioteca.

Swinden, Ralph Leslie, 1888-1967; A Scriptorium
Swinden, Ralph Leslie, 1888-1967; A Scriptorium

Becerro: libro en el que las iglesias y monasterios antiguos copiaban sus privilegios para el uso manual y corriente.

Gótico o visigótico: tipo de escritura que se utilizaba en la península desde el s. VIII hasta el XI, incluido. Había dos modalidades, la cursiva, mucho mas rápida; y la redonda, más cuidada y con formas redondeadas.

Cenobio: sinónimo de convento. También actividades de meditación y recogimiento propias de las comunidades religiosas.

Cartulario: sinónimo de códice diplomático. Manuscrito medieval en forma de libro o rollo, que contiene transcripciones de documentos originales relativos a la fundación, los privilegios y los derechos legales de los establecimientos eclesiásticos, municipales, empresas, asociaciones industriales, instituciones de enseñanza y familias.

Becerro Gótico y Galicano de Valpuesta: denominados  Cartularios de Valpuesta, que se encontraban en el monasterio del norte de la provincia de Burgos que lleva su nombre, son dos: el gótico, escrito en letra  visigótica, y el galicano, escrito en carolina (la siguiente escritura utilizada en la península, a partir del s. XII), que sería una copia del gótico. La importancia radica en que los 187 documentos del becerro gótico son anotaciones realizadas desde el s. X hasta el s. XI y por más de 37 manos o escribas. Por tanto, las más antiguas, del s. X, constituyen verdaderos vestigios del romance castellano de aquellos tiempos. (Anotación realizada por la autora: la dra. Sonia Serna Serna).

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